Una breve explicación sobre la esencia del Coaching del Ser. Un primer acercamiento a los fundamentos de esta disciplina para comprender mejor cómo puede ayudarte a transformar tu realidad.
En algún momento de la vida, muchos de nosotros nos encontramos reflexionando sobre una serie de preguntas que nos invitan a crecer, tales como: ¿Quién soy realmente? ¿Quién quiero ser? ¿Qué quiero lograr en mi vida? ¿Cómo puedo alcanzar mis metas? etc. Podríamos hacernos mil preguntas más y tal vez, ninguna de ellas seríamos capaces de responder con total claridad. A menos que estemos inmersos en el gran viaje del autodescubrimiento y la reflexión más auténtica sobre nosotros mismos.
El Coaching Ontológico (Ontología = estudio del ser) ofrece una gran variedad de herramientas y estrategias que nacen de diferentes disciplinas humanísticas como la psicología positivista, la biología, la filosofía, las neurociencias, etc. Todas ellas buscan comprender en profundidad al ser humano y al mundo que lo rodea. El coaching nace como una respuesta valiosa al autodescubrimiento de cada ser para acompañar esos procesos de búsqueda, claridad y transformación personal.
Según la Asociación Argentina de Coaching Ontológico Profesional (A.A.C.O.P), el Coaching Ontológico es «una profesión comprometida con la expansión del potencial personal, organizacional y social, basada en el Aprendizaje Ontológico dentro de un Marco Constructivista y una Perspectiva Sistémica». En otras palabras, esta definición más técnica y formal, explica que el coaching ontológico se ocupa de la forma en que cada persona observa e interpreta su realidad y cómo se relaciona con su mundo interno y externo, tanto en lo individual como entre equipos dentro de una sociedad.
El coaching ontológico se centra principalmente en quién está siendo hoy la persona: cómo piensa, cómo siente, cómo se comunica y cómo observa el mundo. Es decir, cuál es su identidad hoy y quién quiere ser en un futuro inmediato.
A partir de esa mirada profunda, el proceso invita a descubrir en quién necesita convertirse el individuo para alcanzar sus metas y vivir de forma más coherente con lo que desea. El rol del coach es acompañar en ese camino: escuchando, guiando, observando, haciendo preguntas poderosas y ofreciendo herramientas que permiten sacar de transparencia lo que antes era imposible de ver. En otras palabras, el coach ayuda a “sacar el velo” y a “poner al descubierto” lo que no era observado hasta ese momento. Desde ese nuevo observador, la persona puede diseñar diferentes acciones más alineadas a su nuevo ser, crecer, transformarse y avanzar hacia su mejor versión.
Desde mi experiencia
En todos mis años como Coach Ontológico Profesional o Coach de vida, he podido descubrir en carne propia el gran poder de la indagación, la reflexión y la observación en cada momento importante de mi historia para comprender profundamente quién soy, quién fuí y quién quiero ser. Este proceso transformacional es un verdadero camino hacia el interior del ser: impredecible, incierto, desafiante pero inmensamente “liberador”. Todo ser humano debe tener el privilegio de vivir su vida libremente aquí y ahora, sin mandatos ajenos o creencias que limiten su verdadero potencial.
Si estás leyendo este artículo es porque algo en vos, busca ser mejor, busca encontrarse con su gran potencial.
Por ello, si sentís que éste es tu momento, te invito a conectar con tu mejor versión.
Si yo pude lograrlo, vos también lo harás. ¡Si me permitís, te acompaño iluminando el camino!
